¿Es el colecho una solución al miedo a la oscuridad?

El miedo a la oscuridad es un miedo my habitual entre los niños de hasta 5 años de edad. Se considera un miedo evolutivo, es decir, lo más probable es que desaparezca solo. Sin embargo, no tenemos por qué quedarnos sentados a esperar. Podemos empezar por emplear una luz tenue y establecer una serie de rutinas tranqulizadoras:

  • Definir un horario fijo para que el niño se vaya a la cama
  • Evitar que tenga acceso a historias de miedo
  • Leer un cuento antes de dormir
  • Tratamiento fobia infantil Clínica Abla

NUNCA ridiculizarle por tener miedo

 

“Los niños mayores no tienen miedo” “Tener miedo es de cobardes” son frases que han hecho mucho daño. Tener miedo es normal, sólo hay que ayudarle a superarlo.

 

Pesadillas y terrores nocturnos

En algunos casos se presentan también pesadillas y terrores nocturnos. En los terrores el niño puede no recordar lo que ha ocurrido e incluso no despertarse totalmente. Si ambos se dan de manera muy continuada puede ser recomendable tratamiento psicológico ya que los miedos que son normales para un niño pequeño, pueden transformase en una fobia infantil si se mantienen en el tiempo.
¿Qué debemos hacer si se despierta en medio de la noche? Del colecho al ya se cansará de llorar

Lo más importante es ser constante en la manera de responder, si un día le metemos en la cama, otro le gritamos, otros nos acostamos con él, no va a mejorar su conducta de sueño.

Desde el nacimiento habremos seguido unas normas de sueño y no conviene romperlas muy repentinamente. Sean cuales sean, son las que han conseguido que el niño o niña duerma.  Hoy en día esas rutinas se basan en dos tendencias totalmente opuestas:

  • El colecho: el niño duerme con los padres en la misma cama o pegado a ella
  •  El método “duérmete, niño” del dr. Estivill, totalmente opuesto: consiste en dejarle solo, aunque llore, durante periodos de tiempo cada vez más largos hasta que se acostumbre.

Ambas son posiciones que generan mucha polémica. En mi opinión profesional lo ideal sería un método intermedio. ¿Quién no ha dormido alguna vez de pequeño en la cama de sus padres? Es algo totalmente  normal. Pero el colecho no es recomendable si los dos progenitores no están de acuerdo, si son fumadores o con exceso de sobrepeso, por ejemplo y  en ciertos casos, si se alarga mucho,  puede dificultar luego conseguir una autonomía suficiente.

Por otro lado, aunque es evidente que los niños tienen que aprender a dormir solos, si lo hacemos muy pronto y todo a base de lágrimas puede tener consecuencias negativas.

Entonces ¿cuál es la solución?

Si se despierta, considero que se le debe atender y los padres pueden optar por meterlo en su cama mientras sea pequeño. Pero cuando el niño ya tiene una edad ( a partir de los 4/ 5 años) y salvo que esté enfermo no es recomendable introducirlo en la cama de los padres. Aunque sea más cansado le acompañaremos a su habitación y nos retiraremos cuando sea posible.

 

Maite Calvo-Fernández

Psicóloga. Clínica Abla

¿Cuánto dura el síndrome postvacacional?

 

Es importante resaltar que este síndrome NO se contempla como enfermedades mentales o de otro tipo. Pero no cabe duda de que si es un problema que sufren muchos “CIUDADANOS” y digo ciudadanos porque en el campo no se da; quizás porque en las áreas rurales apenas hay vacaciones como se entiende en el ámbito de la ciudad.

Estrés postvacacional
Foto de Dennis Skley/flickr

Se da más en personas con vacaciones largas y únicas, quienes carecen de motivación laboral y quienes en ese periodo vacacional llevan un rito vital absolutamente distinto al habitual. Apenas se da en personas mayores de 55 años y no hay grandes diferencias entre géneros.
Entendemos que es un síndrome característico de la sociedad urbana actual que afecta, sobre todo, a menores de 45 años y que se caracteriza por: fatiga generalizada, pérdida de apetito, insomnio con somnolencia asociada, dolores inespecíficos, angustia, bloqueos, falta de concentración, y puede afectar al carácter (más agresividad) y a las relaciones interpersonales.

es un problema que sufren muchos

¿Qué se puede hacer?

Lo mejor, como siempre, es prevenir:

  • En la medida de lo posible (sin obsesionarse) mantener ciertos hábitos de vida cotidiana (horas de sueño, por ejemplo)
  • Descansar 2 días en casa antes del reingreso efectivo.
  • En el día a día laboral, tener siempre bien establecido un tiempo de ocio regular y mantener los mismos hobbies en las vacaciones.
  • Al volver al trabajo, ordenar primero las tareas.
  • Mostrar una actitud positiva ante el trabajo. Ventajas que nos acarreará la vuelta: ver a compañeros, disfrutar de aspectos generales o parciales del trabajo…y todo lo positivo que se nos ocurra.

 

Lo habitual es que en una/dos semanas el síndrome sea cosa del pasado, sólo si persiste más tiempo o se acentúa debe solicitarse ayuda profesional.

Francisco Calvo-Fernández

Psicólogo Clínica Abla

¿Por qué las parejas se separan en verano?

El 33% de las decisiones de separación o divorcio se tomaron en verano en 2014. ¿Por qué sucede esto? Las razones son diversas y se pueden resumir en:

  • Más tiempo libre…para NO coincidir en hobbies y aficiones
  • Más tiempo libre para…pensar
  • Los conflictos latentes de todo el año explotan
  • Peor comunicación en tanto en cuanto se necesita el consenso y el diálogo en los “dónde vamos”, “con quien vamos”, “vemos a tus padres…”¿Qué hacer para evitar que el verano acabe con la pareja?blog psico 2 separaciones verano

1.- Decidir de antemano mediante una comunicación fluida y centrada sólo en las vacaciones, el “donde si” “donde no”, solos o acompañados, cuánto nos gastamos….de tal modo que no haya sorpresas ni imposiciones durante el disfrute estival
2.- Cada dos días (si es diario no pasa nada) dedicar cada una de las partes un tiempo no inferior a media hora a “tener detalles inesperados” (tanto materiales como, sobretodo, emotivos ) con la pareja.
3.- Negociar el reparto de tareas que no tiene por que ser el mismo que en casa.
4.- Negociar a quienes de la familia visitamos y cuanto tiempo estmaos con ellos.
5.- Aparcar discusiones a una hora determinada cada 3 ó 4 dias.  Usar frases del tipo “Tú has hecho….que no me gusta” en vez del “Tú eres…porque has hecho…”
6.- Alabar de forma sistemática todo lo que no gusta de la otra parte (como es, lo que hace, los detalles…)

Si la comunicación no es fluida, se puede solicitar la ayuda de un psicólogo. Nuestra experiencia nos dice que la terapia de pareja funciona, siempre y cuando haya una buena predisposición por ambas partes.

 

Francisco Calvo. Psicólogo. Clínica Abla

¿Necesito un psicólogo? Cuándo es útil acudir

Es una pregunta que surge con frecuencia:

No sé que me pasa, no levanto cabeza ¿Voy al psicólogo?

Mi hijo se porta mal ¿Lo llevo al psicólogo?

Tengo ansiedad ¿Voy al psicólogo o al psiquiatra?

necesito un psicologoEn un principio buscamos ayuda en los más cercanos. Nos parece igual de útil que un amigo, un compañero de trabajo, un familiar o un sacerdote nos aconseje, nos dé pautas, nos ayude en definitiva. Sin embargo estas personas se basan en su experiencia personal y en sus buenas intenciones, por lo que a veces sus consejos sólo empeorarán las cosas, ya sea por falta de objetividad o por estar demasiado cerca emocionalmente.

¿Qué aporta el psicólogo que no aporta un buen aconsejador?

Su formación, su experiencia clínica. En definitiva, es un licenciado o doctor universitario que cuenta con una formación científica, reglada y rigurosa (tanto como un médico o un ingeniero) que le permite afrontar cualquier problema psicológico de un adulto, un niño, un adolescente, familia o parejas.

¿Psicólogo o psiquiatra?

Es cierto que la frontera con la psiquiatría es compleja pero al contrario de lo que muchos creen, no existe rivalidad entre ambas ni hay que elegir entre la una o la otra. Son disciplinas complementarias. Psicólogos y psiquiatras trabajan juntos para optimizar el diagnóstico. Aunque sí hay una gran diferencia. Los psiquiatras pueden prescribir  y administrar fármacos, que son necesarios en un buen porcentaje de los casos.

¿Qué problemas clínicos son los más frecuentes en la consulta del psicólogo?

  • Trastornos del ánimo: Depresión, ciclotimia
  • Trastornos de la ansiedad: Estrés, TOC, miedos, fobias, estrés postraumático
  • Trastornos de la sociabilidad: timidez, falta de asertividad, fobia social
  • Trastornos de la personalidad: límite, narcisismo…
  • Trastornos del aprendizaje
  • Dislexia,
  • Trastornos del comportamiento: rabietas, negativismo
  • Trastornos del control de esfínteres: enuresis
  • Evaluación y peritajes

¿Qué otras situaciones atiende un psicólogo?

  • Duelo por la muerte de un ser querido
  • Conflictos familiares o de parejas
  • Afrontamiento de problemas de la vida cotidiana

 

Se trate de lo que se trate, el psicólogo puede ayudarte.

 

Francisco Calvo-Fernández

Psicólogo clínico

 

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