¿Cómo ayudo a mi hijo a estudiar?

 

Estamos en torno a mitad del curso escolar y vemos que los resultados académicos de nuestros hijos no son los esperados o bien que sí obtiene buenos resultados pero que no sabe organizarse. En ambos casos puede ser muy útil la realización de un curso de técnicas de estudio. Además, muchas veces tenemos la sensación de que trabajan mucho pero aprenden poco, o que muchos de esos aprendizajes no pasan de ser una memorización a corto plazo.

¿Cuándo realizar un curso de técnicas de estudio?

¿A qué edades es aconsejable realizarlo? Se puede realizar desde finales de primaria hasta el bachillerato, siendo quizás los dos primeros años de secundaria la mejor etapa.

¿Y si detrás de los malos resultados hay un problema?

Un curso de técnicas de estudio es muy útil pero hay que tener en cuenta que es conveniente un mínimo de motivación por parte del alumno y que cuando se sospeche de dificultades importantes de aprendizaje, lectoescritura o atención puede que sea más adecuado o bien realizar una evaluación psicopedagógica previa o bien recibir el tratamiento logopédico o psicológico más adecuado.

Además, se tiene en cuenta los resultados que obtiene cada alumno en las diferentes asignaturas que cursa para delimitar la conveniencia de un curso de este tipo.

¿En qué consisten nuestros cursos de técnicas de estudio?

Son 10 sesiones de 45minutos de duración. Se trata de sesiones individualizadas en las que trabajamos desde el ambiente externo de estudio como técnicas de estudio más activas: subrayado, preparación de exámenes. También trabajamos el metaconocimiento: cuánto sabemos, qué sabemos y qué no y en qué debemos incidir más a la hora de estudiar.

Además proporcionamos materiales propio pero también trabajan desde el principio con materiales de su centro escolar, por lo que nos adaptamos a su metodología y a su nivel curricular.

Maite Calvo-Fernández
Psicóloga Clínica Abla

maternidad

¿Maternalidad idealizada?

 

La respuesta es clara: En muchas ocasiones la maternidad ha sido y es idealizada. Ocurre muy frecuentemente que las mujeres que acaban siendo madres tienen la sensación de que no todo es tan bonito como se habían imaginado

…hay imágenes que nunca se verán en un anuncio de pañales…

y además es muy frecuente oír críticas feroces, que por cierto, no se suelen dar en el mismo grado hacia los padres, así pues, algunos puntos a considerar:

  • Pide ayuda

Puede que los niños vengan con un pan debajo del brazo, pero lo que no traen es un manual de instrucciones y aunque se tenga el instinto de velar por el bebé, no está de mal consultar con pediatra, abuelas o amigas acerca de nuestras dudas. Sin embargo, escoge a quien consultar, escucha y luego decide.  Oirás consejos contradictorios acerca de todos los aspectos, desde cómo deben alimentarse ( lactancia materna, biberón o mixto) hasta cómo enseñarles a dormir.

  • No todos los niños son iguales.

Es cierto que existen unos baremos que nos indican que a qué edades de desarrollo se van acercando varios hitos pero tienen un margen y deben ser tomados en relación a varios aspectos, por ejemplo, un niño puede ser muy hábil a nivel psicomotor y más lento en la adquisición del lenguaje.

  • Las madres se pueden equivocar

Sí, parece increíble que haya que especificar esto pero la autoexigencia de las madres, muchas veces por creer  aquello tan extendido de que el instinto te dirá siempre qué hacer, hace necesario recordar que todo el mundo, madres y padres incluídos, aprenden de los errores.

  • Desconecta un rato

Es bueno seguir dedicándose algo de tiempo a sí misma y por supuesto a la pareja. Este tiempo será muy escaso con el bebé recién nacido pero irá aumentando de manera progresiva.

  • Cómo afrontar las críticas

Teniendo todo esto en cuenta ¿ qué podemos hacer ante las críticas? Escucharlas, al menos una vez, y luego decidir qué hacer con ellas. Una vez que tenemos muy claro cuál es la decisión que hemos tomado, por ejemplo, mantener o retirar la lactancia materna, con que lo digamos una vez es más que suficiente.Algunas de estas críticas pueden venir a través de las redes sociales y aquí el primer consejo es exponer al menor cuanto menos mejor y seleccionar nuestros contactos.