¿Cuándo es recomendable hacer un curso de técnicas de estudio?

Cuando llegan los resultados del primer trimestre escolar, en muchos casos los padres comentan:

Para el tiempo que emplea mi hijo/a los resultados no son tan buenos.

notas

Ante esto puede ser adecuado realizar un curso de técnicas de estudio, pero ¿cuándo se puede empezar? A partir de 5º de primaria ya es posible, aunque quizás los años más adecuados sean 6º de primaria, primero y segundo de la ESO.


¿Es lo mismo que apoyo escolar?

No. Estos cursos van dirigidos a alumnos que tiene un estudio excesivamente memorístico, que no obtienen un rendimiento acorde a su esfuerzo o que son muy desorganizados. Si se tiene algún trastorno importante de lectoescritura o de aprendizaje sería más adecuado tener un apoyo específico para dicha dificultad. Cuando sólo se tiene dificultad con una asignatura ( inglés, matemáticas o dibujo, por ejemplo ) tampoco es lo más indicado. Ahí sí recomendamos apoyo escolar para esa materia en concreto.

Por todo esto, antes de empezar un curso de técnicas de estudio es recomendable realizar una breve valoración del niño/a.

¿Qué les enseñamos en el curso?

Aunque personificamos los cursos en función de las necesidades, hay una serie de bloques básicos:

  • Organización y ambiente de estudio
  • Relajación y afrontamiento de estudio y de exámenes
  • Método activo de estudio, (lectura, subrayado, esquematización, resúmenes, metaconocimiento “saber que me sé y que no”
  • Atención y concentración
  • El curso es esencialmente práctico. Trabajamos con materiales mayoritariamente del propio alumno para poner en práctica todas las habilidades mencionadas con anterioridad.

    ¿El curso es individual o en grupo?

    Trabajamos en ambas modalidades. En ocasiones por motivos personales la familia está interesada directamente en la modalidad individual. En nuestros centros también llevamos cursos en grupos pequeños de 2 ó 3 alumnos y contamos también con experiencia en centros externos como el Ceip Miguel Hernández de San Fernando de Henares. Nosotros realizamos estos cursos en 10 sesiones.

    ¿Año nuevo, propósitos viejos?

    Empieza un año nuevo y muchos de nosotros nos propondremos una serie de propósitos para este próximo año. Y, para variar, muchos estarán olvidados o abandonados en febrero.

    propósitos año nuevo

    ¿Qué podemos hacer para que nuestros objetivos se cumplan?

    1. Sé realista. O dicho de otra forma, el que mucho abarca poco aprieta. Si quieres aprender 3 idiomas, dejar de fumar y adelgazar 15 kilos en un mes, alguna de estas tareas te va a resultar imposible.

    Establece prioridades, qué objetivos son los que realmente te interesan y qué acciones debes llevar a cabo para realizarlos.

    Por ejemplo, si quiero adelgazar, debo poner una fecha para consultas médicas, un plan de ejercicio y unos controles de peso quincenales o mensuales.

    2. No intentes todo a la vez. Coge el orden de prioridades que has establecido y plantéate unos criterios temporales. Por ejemplo, si vas a aprender un idioma, ponte una fecha para apuntarte a una academia, o una serie de ejercicios online semanales que debas cumplir.

    3. Hazlo en compañía. Es más fácil una dieta para dos, hablar con alguien en otro idioma, ir acompañado al gimnasio. Cuando una de las personas deje de tener ganas la otra puede motivarla.

    Si no encuentras con quien realizar tus metas por lo menos habla sobre tus propósitos y comenta los avances que vas consiguiendo.

    4. No te martirices innecesariamente si no has podido cumplir con todo lo establecido. No es o todo o nada y no cumplirlo a la perfección no tiene por qué dejarlo para las próximas navidades .

    5. En algunos casos puede ser bueno buscar ayuda profesional, ya sea un endocrino, psicólogo o un profesor de inglés.

    Maite Calvo-Fernández.
    Psicóloga en Clínica Abla

    Soy deportista, luego me lesiono: Por qué hace falta un fisio en un club deportivo

    Algunas lesiones  tienen hasta nombre de deporte: Codo de tenista, por ejemplo, es una de las más famosas. Y no es la única: las lesiones de ligamento cruzado son casi una epidemia en el fútbol  y los jugadores de baloncesto cuentan entre sus perores rivales con los esguinces de tobillo.

    codo-de-tenista

    Es un hecho, las lesiones son frecuentes. Entre un 25 y un 30% de los deportistas de élite las sufren, pero no hay que tenerles miedo. Sólo hay que saber prevenirlas y tratarlas. Y aquí es cuando entra nuestra labor, la de los fisioterapeutas.

     

    ¿Cuál es el papel del fisioterapeuta en un equipo deportivo?

    • Prevención: Ayudamos a los técnicos deportivos a adecuar sus ejercicios de entrenamiento en función de las características del deportista.
    • Recuperación: Normalmente incluye un periodo de reposo, a veces acompañado de inmovilización. Es muy importante seguir las pautas correctamente. Aunque el dolor desaparezca no hay que hacer ejercicio si no lo recomienda un profesional.
    • Reincorporación: Es la fase en la que el deportista vuelve a entrenar. La misión del fisio es adaptar las rutinas de entrenamiento hasta volver al estado físico anterior a la lesión.

    Lesión, esa palabra tan temida (que se lo digan a Pujol)

    pujol lesiones

    Años de trabajo, duros entrenamientos y en unos segundos…crack. A veces, aparece de repente, otras empieza con un dolorcillo al que preferimos ignorar para no tener que parar.  ERROR.  Nunca hay que tomar este tipo de decisiones a la ligera. Ante la primera molestia, hay que consultar a un especialista. Quizás no te duela tanto como para ir al médico…Otra razón más para contar un fisio en tu equipo.

     

    Los fisios deportivos están preparados específicamente para atender los problemas físicos que surgen en la actividad deportiva.  Conocen no sólo la anatomía  y fisiología del cuerpo humano, sino la mecánica del organismo en cada uno de los ejercicios asociados a cada deporte.  Los beneficios son muchos y casi todos los equipos cuentan ya con un servicio de fisioterapia

    Manoli Calvo-Fernández

    Fisioterapeuta Clínica Abla

    ¿Es el colecho una solución al miedo a la oscuridad?

    El miedo a la oscuridad es un miedo my habitual entre los niños de hasta 5 años de edad. Se considera un miedo evolutivo, es decir, lo más probable es que desaparezca solo. Sin embargo, no tenemos por qué quedarnos sentados a esperar. Podemos empezar por emplear una luz tenue y establecer una serie de rutinas tranqulizadoras:

    • Definir un horario fijo para que el niño se vaya a la cama
    • Evitar que tenga acceso a historias de miedo
    • Leer un cuento antes de dormir
    • Tratamiento fobia infantil Clínica Abla

    NUNCA ridiculizarle por tener miedo

     

    “Los niños mayores no tienen miedo” “Tener miedo es de cobardes” son frases que han hecho mucho daño. Tener miedo es normal, sólo hay que ayudarle a superarlo.

     

    Pesadillas y terrores nocturnos

    En algunos casos se presentan también pesadillas y terrores nocturnos. En los terrores el niño puede no recordar lo que ha ocurrido e incluso no despertarse totalmente. Si ambos se dan de manera muy continuada puede ser recomendable tratamiento psicológico ya que los miedos que son normales para un niño pequeño, pueden transformase en una fobia infantil si se mantienen en el tiempo.
    ¿Qué debemos hacer si se despierta en medio de la noche? Del colecho al ya se cansará de llorar

    Lo más importante es ser constante en la manera de responder, si un día le metemos en la cama, otro le gritamos, otros nos acostamos con él, no va a mejorar su conducta de sueño.

    Desde el nacimiento habremos seguido unas normas de sueño y no conviene romperlas muy repentinamente. Sean cuales sean, son las que han conseguido que el niño o niña duerma.  Hoy en día esas rutinas se basan en dos tendencias totalmente opuestas:

    • El colecho: el niño duerme con los padres en la misma cama o pegado a ella
    •  El método “duérmete, niño” del dr. Estivill, totalmente opuesto: consiste en dejarle solo, aunque llore, durante periodos de tiempo cada vez más largos hasta que se acostumbre.

    Ambas son posiciones que generan mucha polémica. En mi opinión profesional lo ideal sería un método intermedio. ¿Quién no ha dormido alguna vez de pequeño en la cama de sus padres? Es algo totalmente  normal. Pero el colecho no es recomendable si los dos progenitores no están de acuerdo, si son fumadores o con exceso de sobrepeso, por ejemplo y  en ciertos casos, si se alarga mucho,  puede dificultar luego conseguir una autonomía suficiente.

    Por otro lado, aunque es evidente que los niños tienen que aprender a dormir solos, si lo hacemos muy pronto y todo a base de lágrimas puede tener consecuencias negativas.

    Entonces ¿cuál es la solución?

    Si se despierta, considero que se le debe atender y los padres pueden optar por meterlo en su cama mientras sea pequeño. Pero cuando el niño ya tiene una edad ( a partir de los 4/ 5 años) y salvo que esté enfermo no es recomendable introducirlo en la cama de los padres. Aunque sea más cansado le acompañaremos a su habitación y nos retiraremos cuando sea posible.

     

    Maite Calvo-Fernández

    Psicóloga. Clínica Abla

    Cómo ayudar a nuestro hij@ a que se adapte al colegio

     

    Ha concluido septiembre, el mes del inicio del nuevo año escolar. Es muy probable que en este mes hayamos observado a nuestro hijo/a con varios cambios en su conducta y con dificultades de adaptación al nuevo curso. Esto es bastante frecuente, pero no hay que preocuparse.

    niños coleEstas son algunas maneras de reducirlo: ir adaptando la rutina y horarios de manera paulatina cuando va a empezar el cole, “dar ejemplo”, si nosotros mismos renegamos de la vuelta al trabajo, va a ser complicado motivarles a ellos de cara a acudir a su centro escolar.

    También es positivo mostrar mucho interés por su vida escolar, preguntarles qué hacen en el cole, a qué juegan… Por supuesto es altamente recomendable tener un contacto fluido con el profesor/a de nuestro hijo.

     

    ¿Cómo podemos saber si nuestro hijo no se adapta bien al nuevo curso?

    Pueden observarse varios síntomas: cambios bruscos de conducta, dificultades para dormir, que quiera evitar ir al centro escolar. Además, el profesor nos puede comentar si juega en el recreo o está más aislado.

    Es muy probable que en este mes hayamos observado a nuestro hijo/a con varios cambios en su conducta y con dificultades de adaptación

    ¿Hasta cuándo es normal que los niños tengan dificultades para adaptarse al curso nuevo?

    Influye de manera muy significativa la edad y de hecho en los alumnos de tres años es el propio colegio el que marca el período de adaptación, marcando una fecha de inicio de jornada por horas y otra en la que ya se reincorporan todos los compañeros y con el horario lectivo normal. En niños más mayores, un mes (si ha habido cambios importantes, de compañeros o colegio) puede ser un período aceptable para que se haya producido una adaptación si no total, sí bastante positiva.

    ¿Y si mi hijo cambia de maestro o de colegio?

    Para empezar no nos debe extrañar que el niño se muestre reacio al cambio (incluso aunque no le gustara mucho el profe del año anterior, dado que a veces nos quedamos con más vale malo conocido que bueno por conocer). Debemos explicarle los beneficios del cambio, incluso las causas de éste. Por ejemplo, el cambio de maestro es probable que venga marcado obligatoriamente por el cambio de ciclo educativo. De nuevo, nosotros mismos no debemos juzgar este hecho con comentarios tales como, “va a ser imposible que el/la de este año sea tan bueno como el año pasado”. Si el cambio no es solo de maestro, sino de centro escolar, es recomendable que antes de empezar el nuevo curso escolar nuestro hijo/a conozca el centro aunque sea de vista.

    ¿Cuánto dura el síndrome postvacacional?

     

    Es importante resaltar que este síndrome NO se contempla como enfermedades mentales o de otro tipo. Pero no cabe duda de que si es un problema que sufren muchos “CIUDADANOS” y digo ciudadanos porque en el campo no se da; quizás porque en las áreas rurales apenas hay vacaciones como se entiende en el ámbito de la ciudad.

    Estrés postvacacional
    Foto de Dennis Skley/flickr

    Se da más en personas con vacaciones largas y únicas, quienes carecen de motivación laboral y quienes en ese periodo vacacional llevan un rito vital absolutamente distinto al habitual. Apenas se da en personas mayores de 55 años y no hay grandes diferencias entre géneros.
    Entendemos que es un síndrome característico de la sociedad urbana actual que afecta, sobre todo, a menores de 45 años y que se caracteriza por: fatiga generalizada, pérdida de apetito, insomnio con somnolencia asociada, dolores inespecíficos, angustia, bloqueos, falta de concentración, y puede afectar al carácter (más agresividad) y a las relaciones interpersonales.

    es un problema que sufren muchos

    ¿Qué se puede hacer?

    Lo mejor, como siempre, es prevenir:

    • En la medida de lo posible (sin obsesionarse) mantener ciertos hábitos de vida cotidiana (horas de sueño, por ejemplo)
    • Descansar 2 días en casa antes del reingreso efectivo.
    • En el día a día laboral, tener siempre bien establecido un tiempo de ocio regular y mantener los mismos hobbies en las vacaciones.
    • Al volver al trabajo, ordenar primero las tareas.
    • Mostrar una actitud positiva ante el trabajo. Ventajas que nos acarreará la vuelta: ver a compañeros, disfrutar de aspectos generales o parciales del trabajo…y todo lo positivo que se nos ocurra.

     

    Lo habitual es que en una/dos semanas el síndrome sea cosa del pasado, sólo si persiste más tiempo o se acentúa debe solicitarse ayuda profesional.

    Francisco Calvo-Fernández

    Psicólogo Clínica Abla

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